La semana del 24 al 31 de Octubre de 2009 tuve la suerte de participar como profesor y narrador en el Seminario Internacional de Contadores de Historias de Passo Fundo, Brasil. Este evento se emarcaba en la 13ª Jornada Nacional de Literatura (http://www.jornadadeliteratura.upf.br/2009/), que se celebra cada dos años desde hace 28 en esta localidad del sur de Brasil. Una semana de charlas, mesas redondas y conferencias sobre literatura. Miles de personas reunidas durante horas en una carpa de circo para oir hablar de literatura. 4 carpas menores para que los niños escuchen cuentos y charlen con los escritores. Todo en un ambiente de fiesta. Miles de asistentes aplaudiendo las intervenciones y haciendo cola para conseguir un libro dedicado, como si de artístas de rock se tratara. En este mundo de famosos de un día y Operaciones Triunfo ver como ante la pregunta de “quién quiere ser escritor” cientos de niños exclaman YOOOO, pone la piel de gallina, de la emoción.



Entre los invitados directores de cine, profesores de universidad, escritores, ilustradores, traductores,músicos, un listado larguísimos de profesionales que de una u otra manera estaban relacionados con la literatura. Una efervescencia de ideas y reflexiones, no en vano esta población está cerca de Porto Alegre, dónde durante el Foro Social Mundial se reunían miles para escuchar a filósofos o pensadores.
Con un fuerte apoyo económico de muchas empresas brasileñas y distintas instituciones del país, pero sobre funcionando a la perfección gracias a un inmenso colectivo de voluntarios que se encargaban desde el transpote de los invitados hasta el más mínimo detalle, siempre atentos, siempre amables, recibiéndote con una sonrisa y un café a las ocho de la mañana.
Sencillamente, tenemos tanto que aprender en la oxidada Europa de amabilidad, pasión por el arte, ganas de compartir y ayudarse.



pueblo dónde nació mi padre) se despobló en los 60´s y hoy en día en invierno apenas quedan 9 habitantes. Pero en verano vuelven a sus casas sus hijos, que emigraron vaciando las 60 casas que conforman el pueblo. Pues bien, desde hace ya casi tres décadas existe una asociación de amigos que se preocupan por recuperar las fiestas y mantener vivo el pueblo. De ahí nació la Cía. de Teatro de Labros, dedicada desde hace un lustro a montar clásicos. Sus actores viven en Madrid, en Barcelona, Zaragoza, Labros… y aprenden sus textos para luego ensayar todos juntos unos pocos días y realizar una sólo función para una plaza abarrotada.
Desde hace dos años yo participo de esa fiesta de la cultura, compartiendo escena con un pastor, un taxista, una ama de casa, un informático… todos enamorados de su pueblo y del teatro. Os cuelgo dos fotos, pero espero pronto tener más. La noticia en los medios de Guadalajara:





