… o el poder de la mímica.
Actuando te pasan cosas muy raras, petardos que suenan cuando hablas de la guerra, campanas que repican cuando mencionas una iglesia, móviles que entran en el sitio exacto… pero nunca me había pasado en escena que algo se rompiera cuando precisamente estoy haciendo la mímica de romperlo sin tocarlo.
¿No me creen? Vean, vean:
Advertisement
